Etiquetas

lunes, 27 de febrero de 2017

A TI...












A ti, sí a ti, que aún en la distancia puedo verte y percibir tu presencia,

  que en cada regreso, solo con escuchar tu voz mis pulsaciones alteras.

Pasiones desenfrenadas como reacciones en cadena en mi cuerpo provocas

al sentirte de mi tan cerca a pesar de los kilómetros que entre nosotros hay de diferencia.

A ti, que deseos locos en mí enciendes por saberme en tus brazos presa

enroscada a ti cual lujuriosa serpiente, cuerpo a cuerpo, piel con piel.

Deseos locos de amar y gozar plenamente hasta perder los sentidos y el aliento

 hasta la extenuación...hasta llegar a la culminación del infinito éxtasis.

  Avariciosa me muestro por alcanzar la voluptuosidad de tus labios,

 perder mi boca en tu boca y comprobar a qué saben tus besos,

si saben a miel , si saben a ti o saben a llamas ardiendo.

Deseos de sentirme viva entre tus brazos, dentro de tí, en tu cuerpo.

A tí, que me arrastras con tu fuerte viento hasta el mismo vórtice del huracán.

Al descubierto quedan los más primitivos cimientos,

remolinos tempestuosos y ardientes sin dique que los contenga.

Sin oponer resistencia, se enlazan mis deseos a la lujuria del fuerte viento

  que contigo arrastras en tu vendaval.

Desmedida furia y desatados sentimientos, descontrol instintivo total.

A ti, que desde el otro lado me subyugas y me atrapas 

que codicioso me envuelves en tu seductora mirada, 

que me piensas y te vuelves loco por cruzar la distancia que nos separa.

A ti, que sin verte me provocas, me enervas y me soliviantas

al pensar cómo tus manos y tu boca se deslizan lentamente 

recorriendo cada zona de mi cuerpo y cada palmo de mi piel.

Que eres sin prisa desespero por calmar y saciar el hambre y el deseo.

Que al volver y mostrarme tu anhelo consigues que vibre sin freno

pensándote arder por tenerme, pensando sucumbir en tu fuego.

Pensándonos en la hoguera apagando juntos el incendio

 de la  la tórrida pasión que nos abrasa, 

del desmedido fuego que por dentro nos quema.





Imagen de la red


sábado, 25 de febrero de 2017

COMO ÁRBOL CAÍDO











Como árbol caído con el que todos se ceban en su desgracia.

Como árbol que en su agonía nadie acude en su rescate.

Árbol eres de un alma mutilada en vida, tronco resquebrajado,

 leña seca, ramas esparcidas que buscan alivio en la tierra.

Tronco de cicatrices milenarias, heridas de muchos tiempos,

ves discurrir tu savia por donde pierdes fuerza y te desangras. 

No te dieron ni un respiro, ni una oportunidad para recuperarte.

Maltrecho quedaste por las furiosas embestidas que trajeron los temporales.

Yaces impotente observando el desperfecto

 esperando impaciente que las lluvias limpien tus entrañas.

Tu cuerpo permanece inerte más no vencido,

 tus raíces que son tu esencia se agarran a la vida con saña. 

Como árbol caído con el que disfrutan cortando su leña

acuden a tu tronco con sus hachas 

sin importar si sigues vivo, sin importar si muerto te hallas.

Alma que derrumbar no pueden, flexible como el junco eres

por mucho que el viento te tambalee consigues enderezar tus ramas. 






Imagen de la red





miércoles, 22 de febrero de 2017

OLVIDAR













Se desvanecieron los temores que cubrieron la piel de plomo y hielo.

Se esfumaron los pesares que las noches visitaron impidiendo el sueño.

Se olvidaron los porqués incontestables y las razones negadas,

 las respuestas amargas y las miles de angustias no vomitadas.

Agonizaron sin gemidos las lágrimas que nunca se vertieron.

 Se desintegraron todas y cada una, se apagaron y se consumieron,

 en la imaginada pira que inventó el alma desencantada,

 lentamente,

 como se consume el fuego de la llama que prende la vela.

Después de la aciaga noche de tempestad eterna impone el sol su presencia

  eclipsando con su firmeza la frágil palidez de la luz de luna llena.

 Invade la luz el terreno de las tinieblas

desalojando los tenebrosos habitantes del reino de los infiernos.

Se cierran las brechas a la luz del día, claros reflejos, 

sentimientos nuevos se iluminan.

 No hay rencor en el corazón, el tiempo del perdón ganó la partida.












Imagen de la red


lunes, 20 de febrero de 2017

ALMA












Volviste a mí tras la larga espera de tu exilio. 

Incontables días y abrumadoras horas de búsqueda incesante,

 de oquedad oscura que propagó mi interior el inhóspito paisaje,

 esbozo de un cuerpo vacío que quedó sin lienzo cuando te alejaste 

La duda me embarga al no saber si fui yo quien te abandonó

 o fuiste tú quien decidió marcharse,

Doliéndome el dolor en la aciaga espera

de no saber de tí, de sentirme huérfana de cuerpo y alma.

 Hoy sé que te encontré, recuperé el aire con tu presencia,

 recuperé lo que con tanto desespero añoré,

 la parte de mí que siempre me faltó,

 lo más preciado de mí...recuperé mi esencia. 

 No supe ver en mi ceguera que siempre has estado en mí 

que sólo en la observación de mi respiración te hubiera reconocido.

Alma que perdida te creí, de nuevo has vuelto a habitar mi hogar.

Te encontré en cada inhalación, en cada exhalación,

 en cada soplo de aire al respirar oxigenando y llenándome de vida.

En la sonrisa de la niña que un día fue y quedó atrapada en mis adentros,

en el canto de las aves que en el parque anidan y dan calor a sus polluelos.

 En el viento y en el mar, en la luna, en el sol y en el firmamento,

en las estrellas y constelaciones y en todas las partículas del Universo.

En cada paso que puedo dar al caminar,

en mi contemplar el corazón y escuchar su música al bombear.

En respirar a pleno pulmón sintiéndome viva por tu presencia.

Alma que impaciente y ansiosa esperabas el encuentro,

 ahí, muy cerca estabas de mí, 

jubilosa y feliz en un abrazo sellamos el regreso.

Ya no hay lugar en mi corazón para soledades y tristezas, 

vuelve mi casa a estar habitada, se instaló su inquilina de nuevo.

Hoy es llanto de felicidad el que brota del corazón

 al fundirse el cuerpo con su alma y abrazarse con su esencia.




Foto de Marina Collado Prieto, tomada en el Parc de la Muntanyeta de Sant Boi de Llobregat






domingo, 12 de febrero de 2017

CON LAS MANOS ABIERTAS











Con la manos abiertas recibiré tu regalo como una ofrenda.

Con la sonrisa que aflora de entre los labios saldré a tu encuentro,

 te abriré las puertas y despejaré obstáculos que la entrada te impidiera.

Con el alma despierta después del letargo anunciaré tu llegada

sin más noches de fantasmas insomnes que aparezcan en la morada.

Soledades reaparecidas que no buscan dueño si no se reclaman.

Alma que encontró su rumbo y rompió cadenas que esclavizaban.

Alma que en un murmullo de alegre risa suelta su cabello y juega al alba,

majestuosa y serena se mantiene firme si la mente la engaña.

 De la noche del olvido rescatada, al mundo regresa atendiendo su llamada.

Con las manos abiertas y el corazón henchido de esperanza

vuela libre sin temores con la nueva entrega que la vida le regala.






Imagen de la red

sábado, 11 de febrero de 2017

ME IRÉ











Y me iré sin más,  me iré sin prisa en mi caminar

quizá deje un adiós o puede ser que no me despida.

 Me iré y cruzaré el aire o surcaré el mar en busca de mi vida.

 Quizá alcance el sol sin que mi piel se queme

 o me sumerja en los océanos y bucee con las ballenas.
  
Vaya donde vaya será el lugar que existe para mí,

no importa la tardanza en que a mi mundo llegue.

Mundo verde con olor a libertad, mundo sin oscuridad

reino sin programas que a la mente disperse.

Mundo de ilusiones por realizar sin prohibiciones ajenas.

No cuentan las secuelas que haya dejado el paso del tiempo

la búsqueda del alma inquieta no caduca, no agota su plazo

y la adversidad no la detiene.

Qué importa si no quedan huellas donde los pies pisaron

rastros nuevos de esperanzadoras estelas aún están por llegar.

Atrás quedó el ayer enterrado por las frías nieves del pasado.

Otro día se abre paso sin ayer y sin mañana,

otro día de sólo ahora renacido y sin historial.







Imagen de la red



ME PERDÍ










Huyendo de las horas de negra espesura

me adentré en el laberíntico bosque del que no encuentro la salida.

Me perdí en la frondosidad queriendo encontrarte 

me perdí en mí al querer abrazarte.

¿Dónde te hallas corazón que tu latir no siento?

En los profundos abismos donde el vértigo me alcanza,

donde mirar atrás no debo.

En la encrucijada del camino te quedaste,

no me alcanza la respiración, no puedo oír tu voz,

 se evaporan en el viento las palabras.

Aplaca mi alma con un solo momento de tu recuerdo.

Aviva el fuego que en mi interior aún arde.

No huyas corazón del sonido de mi reclamo,

ven a mi encuentro, toma mi amor...no se agotó el tiempo.



Imagen de la red


martes, 7 de febrero de 2017

RECONSTRUYENDO










Sin tregua ni respiro, agitada el alma queda en cada salto del destino,

huracanados vientos portadores de mensajes no escritos

que a galope lleva en su grupa en un furioso cabalgar.

  Necesaria calma para ordenar el caos

 del viejo inventario que quedó tras el derrumbe.

 Vértigo en la mirada que paraliza los sentidos

observando el desplome del majestuoso edificio.

Agrietados muros que permanecen convalecientes,

heridas profundas, rastro de huellas cicatrizantes,

abiertas quedan las compuertas que liberan su paso al infinito.

Sin tregua ni respiro continúa soplando el viento,

fuertes golpetazos adhieren su voz al eco,

derrama aullidos sin aliento devorando los lamentos.

Aniquilados quedan los escombros con el paso del tornado,

 se dispersan en el firmamento los resquicios de lo quedó del tormento.

Tiempo de cambio anuncia el viento, momento de reconstrucción

 de renovar la morada después de la devastación.





Imagen de la red