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lunes, 24 de septiembre de 2018

MALESTAR














Queriendo indagar las causas que motivan el malestar, queriendo hundir los dedos hasta las entrañas y escarbar hasta el fondo, llegar al origen del mal, tocar su raíz y restaurar el equilibrio perdido.

Queriendo querer salir de la cápsula de compresión en la que el cuerpo y el alma se ven presionados. Queriendo expulsar los demonios que cómodamente se instalan y hacen  un  paraíso en la que no es su morada. 

Queriendo poner fin a interrogantes sobre las que no se obtienen respuestas. Queriendo huir de la responsabilidad de tomar las riendas buscando culpas y culpables donde no existen pero se inventan.

 La mente tiene un poder inimaginable a la hora de manipular acciones y pensamientos en tiempos vulnerables. Duros combates se ciernen sobre los desgastados cuerpos, cruentas batallas en las que la razón y coherencia quieren salir airosas sobre las imposiciones mentales, sobre pensamientos limitantes que con terrores ficticios anulan todo movimiento. Miedos genera la mente inculcando falsos peligros con sus argumentos.

 Queriendo indagar las causas que motivan el malestar en cuerpos y almas, quizá las causas sean añejas, se generaran en algún momento, en otro tiempo sin ser conscientes de ello, convirtiéndose en compañeras de viaje que resurgen cuando se detona una chispa que vuelve a prender la mecha y hace que la bomba estalle. 










Imagen de la red








viernes, 7 de septiembre de 2018

INTERROGANTES
















Interrogantes que surgen en las noches de huecos y vacíos. Se pregunta el alma apesadumbrada ¿cuál es el sendero correcto que la conduzca a su destino?¿dónde se halla la fuente en que saciar pueda la sed de amor y la urgente necesidad que su ser tiene de hallar el equilibrio?

 Interrogantes que surgen y se parapetan detrás de las frías sábanas sin contener su ansia de obtener respuestas que la noche le niega. Surgen las preguntas en las largas noches de prolongados silencios que solo se rompe con la exhalación de un agónico suspiro . 

Acordonados los pensamientos se rigen por su propio orden sin atender a normas que fuera de su imperio quieran prevalecer sobre ellos. Se desvela el alma que a penas puede mantener serenidad en soledades impuestas.

 ¿Dónde comienza el vacío que arde por dentro desgarrando las entrañas sin poder descifrar el origen y la causa? Se enredan las preguntas formando enormes ovillos, se pierden las respuestas en el profundo abismo, precipitándose al vacío ante el mutismo de la noche que una vez más su abrazo le niega.







Imagen de la red