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martes, 20 de agosto de 2019

EN UN PUNTO INTERMEDIO












En un punto intermedio entre la nieve y el hielo,

 entre el fuego y el viento,

 entre el mar y el río, 

entre tu boca y mi aliento,

entre tu fuego y mi hoguera

 el día adormece y la noche se eterniza.

 En un punto intermedio en que el silencio se acalla 

 retorna la voz y resucita la palabra. 

Entre la tempestad y la calma,

entre el frío y el calor,

 entre la soledad que hiere y los abrazos que confortan el alma.

 En un punto intermedio

 en que los amantes al gozo se entregan, 

los cuerpos en libertad se expresan, 

las almas se buscan y los deseos se liberan.

 En un punto intermedio entre la realidad y el ensueño,

 entre  el misterio que envuelve la noche

 y el hechizo que la luz de luna desprende

 se evaporan los temores y los desvelos sucumben a la magia. 

Entre el vacío de tu huella en mi lecho

 y el recuerdo que persigue a mi nostalgia. 

Entre tu espalda y mi pecho,

entre tu latido y el reclamo de mi eco.

Entre el tiempo y la distancia,

 se desvanece el olvido y renace la esperanza.

En un punto intermedio en que la risa aflora y muere el llanto.

Entre el dolor del alma y el silencio del cuerpo

las almas imploran que llegue su tiempo.

Entre la luz y las sombras

 donde muere el pensamiento y renace la palabra,

 entre vida y muerte mi grito sangra.

En un punto intermedio

 en que la prisa crece y el tiempo no pasa.

Entre la voz que se quiebra y el grito que nace,

entre lo perpetuo y lo efímero los momentos danzan.

Entre lo sagrado y lo prohibido

entre mi boca y tus besos

 acontece la vida en tiempo ilimitado.

En un punto intermedio en que lo posible vence a lo negado 

 mi alma a la tuya aguarda.

Alma solitaria que por los tiempos vaga,

 en un punto intermedio entre el no-olvido y el amor eterno

 que a tu encuentro viaja.









Imagen de la red

  

miércoles, 14 de agosto de 2019

A LA DERIVA




Este es mi grito de apoyo a la gran labor que llevan a cabo desde Open Arms en el rescate de personas que se ven obligadas a "exiliarse" de sus países por diferentes causas como las guerras convirtiéndose en nómadas, apátridas en busca de un lugar mejor en el que poder ejercer el derecho que les corresponde como personas humanas: VIVIR DIGNAMENTE, derecho que le niegan los gobiernos europeos al abandonarlos a la deriva en el mar, un Mediteráneo que se está convertido en cementerio humano de tantas vidas como yacen en sus profundidades.
Europa padece de amnesia, se le olvida que históricamente es un continente en el que se han producido grandes flujos migratorios. Europa debe abrir los ojos y despertar del letargo en que se sumerge y abrir fronteras en lugar de cerrarlas.

!!!POR UN MUNDO EN PAZ!!!

!!!NO A LAS ARMAS!!!

!!!NO A LA GUERRA!!!













Desalentados navegan con la incertidumbre de salir con vida

 como pesada mochila llevan en sus espaldas la muerte por equipaje.

Sobrevivir o morir en alta mar.

Abandonados,

migrantes,

considerados nada,

asilo político se les niega.

Abandonados,

a la deriva.

Errantes vagan como fantasmas de la noche

que chocan en un mundo de inhumana  incomprensión.

 Crueldad en las miradas esquivando mirar de frente,

 realidades que no conviene tener cerca,

 gobiernos sin conciencia que no despiertan del letargo.

Vidas,

humanos,

 personas heridas,

exiliados ápatridas  en busca de esperanza,

 fronteras que les abran camino a una nueva vida.

Huyen del horror de morir en las guerras

 y la muerte con ellos se ceba en la travesía.

Políticos,

 gobernantes,

 países europeos,

 cómplices del genocidio que se produce en el Mediterráneo.









martes, 13 de agosto de 2019

TRISTEZA













Tristeza que llega improvisando la nostalgia. 

Tristeza que invita al recogimiento,

 tristeza que grita al llanto. 

 Tristeza en oscuros días de tormentas,

 tristeza que envuelve el aire y enfría el alma.

 Tristeza sin saber, 

tristeza que acompasa las notas de un violín desgarrado.

 Tristeza con sabor a melancólico piano,

 tristeza en la sonrisa,

tristeza en la mirada

tristeza de las no-palabras. 

Tristeza escondida en la comisura de unos labios

 que sabe a recuerdos y almendras amargas. 

Tristeza que sin pedir permiso en la piel penetra. 

y las puertas del Ser traspasa.

 Tristeza...melancólica cadencia que en el corazón se instala.



















Imagen de Pinterest











jueves, 8 de agosto de 2019

VIAJERA












Inicié el viaje sin saber hacia dónde mis pasos me llevarían, viaje con destino y sin dirección hacia alguna parte donde en algún momento habré de quedarme. Viajo sin brújula con la que orientarme, mi destino paciente aguarda. El camino se acorta, el tiempo, en ocasiones, parece no tener prisa y se detiene, sin embargo, en otras, avanza presuroso y con la velocidad de la luz transcurre.

Un largo trecho ya he recorrido en el que no faltaron vallas que saltar, obstáculos que retirar ni piscinas a las que me lancé sin asegurarme que contuviera agua que amortiguara la caída.

Alegrías y tristezas, tempestades y calma, ríos cristalinos y turbias aguas, remansos de paz y rápidos que me arrastraban. Horas inquietas, días de vino y rosas, mezcolanza de sabores agridulces contrarrestando y equilibrando en la balanza el peso de la carga que se fue acumulando.

Me he perdido en encrucijadas sumida en dudas y dilemas. En cada bifurcación se hace necesario tomar una decisión, elegir con acierto es lo que quisiera mas todo son incertidumbres, errar o acertar ¿dejarlo en manos del azar o desgranar los posibles que puedan haber más allá de la salida?

¿Cómo será el nuevo recorrido, cómo adivinar si es la opción correcta la que me ha de llevar por un camino menos pedregoso en el que el corazón no quede herido y el alma no duela? Cerrar los ojos y aventurarme, guiada por la intuición, no hay más opción que la de confiar y arriesgar y continuar el recorrido asumiendo las consecuencias si la elección no fuera la correcta.

Oasis he hallado en los que pude descansar y reponer energías ya gastadas, vergel en el que recuperar el aliento aspirando con fuerza aire fresco hasta un nuevo giro, nuevo viraje, nueva bifurcación, nuevo ciclo y cambio de dirección. 

Viajera de tiempos y espacios transmutando formas en mundos viejos y en otros no descubiertos. Viajo cada vez con  más ligero equipaje, en el trayecto pagué peaje y fui dejando contenido aligerando peso innecesario.

Viajo con la esperanza puesta en alcanzar la línea que hay más allá del horizonte, cruzar los límites de las inhibiciones, adentrarme en el vórtice de la tormenta y salir airosa a pesar de posibles cicatrices, destruyendo las fronteras de incertidumbres y de sombras, sin fantasmas del pasado ni demonios furiosos con que se visten las aciagas noches.

Viajo con mi soledad por compañera, ausente del tiempo pasado, viajera en solitario con presentes acortados. Viajera cansada pero no vencida queriendo alcanzar la cima de mi propia montaña.

Viajo con propuestas de cambio sorteando sinuosidades y trampas que en el camino se mantienen agazapadas, agarrándome con firmeza a la fuerza que me impulsa desde la raíz más profunda a continuar superando las pruebas que se vayan presentando y seguir avanzando en el trayecto que aún quede hasta llegar a la meta.

Viajo con el afán de reencontrarme, hallar la paz y el equilibrio y continuar con sosiego el resto del camino que conduce a mi lugar de origen.