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sábado, 21 de julio de 2018

NUBES












Despertó la mañana en un lento suspiro anunciando la llegada del nuevo Sol. Se desperezó con el cálido brillo que despedía el astro rey, tibia y suave brisa entró por la ventana como presagio de luminosa esperanza para la entrada del nuevo día.

 Dibuja el firmamento una sonrisa despidiendo con suave prisa a la más grande de las diosas, la diosa Luna, que de su reino se aleja y cede el paso a la presencia del dios Sol, su rival y opuesto compañero.

Mañanas plenas de todas las fragancias, de estaciones ya pasadas y estaciones venideras, frescor que envuelve el alma de sensaciones placenteras para el disfrute de la visión y espectáculo que ofrece la Madre Naturaleza.

Esplendor de hermosura vibrante en las formas cambiantes al alzar la vista hacia el firmamento y contemplar las nubes desplazarse como en una danza en su lento recorrido. Tímidas formas que intentan esquivar la atenta mirada de quien observa. Danza divina, algodones de terciopelo, espuma blanca, arquitectura perfecta. 









Fotografía de Marina Collado





lunes, 16 de julio de 2018

UNIVERSO














Somnolienta me desvelo

  con la sensación de estar bajo los efectos de un potente narcótico.

 Miro a mi alrededor estupefacta.

 asombrada,

 maravillada,

hechizada,

 incrédula.

Hipnotizada quedo ante lo que mis ojos contemplan.

 Espectáculo único que embriaga y seduce mis sentidos.

 Conjunción de música y danza, 

agua y fuego

brisa y viento,

tormenta y calma,

amor inmenso.

Dudo por momentos si despierta me hallo o dentro de mi sueño despierto. 

Orquesta de luz enervante, 

detonante de emociones, 

aceleración de sentimientos.

Delicadas formas,

siluetas que en sincronía perfecta invitan a su danza.

 Fusión de materia y forma que al unísono despliega

 la sublime magia que el Universo conforma.

Y ahí estoy, espectadora y partícipe envuelta en nebulosa,

flotando entre estelas de luz, entre supernovas y galaxias nuevas,

formando parte de imperceptibles partículas para la visión humana.

Asida al destello lumínico que emiten astros y lunas nuevas, 

acariciando el espacio que mi ser envuelve,

difuminada esencia entre polvo de estrellas.












Imagen de la red










domingo, 15 de julio de 2018

PLENITUD

















Se desprendieron lentamente las capas que cubrían su cuerpo, se desprendieron y fueron cayendo como sutiles y suaves plumas que el suelo alfombraron de graciles formas. Al desnudo quedó su ser, desprovisto de todo envoltorio, libre de prietas costuras que a su todo constreñían. Se dejó llevar por la ingravidez y el mágico fluir de su vaporosa forma y se elevó más allá de su vieja consciencia .

Una grata sensación de plenitud inundó su ser, ya no pesaba sobre sí el miedo y el terror que esclavizada y a sus órdenes la mantuvieran presa, ya no quedaba rastro de dolor en su fatigado cuerpo ni estigmas en su piel por tantos sufrimientos ocasionados en todos los tiempos. 

Todo quedaba fuera de su interior, todo lo que la comprimía se alejó en un acto de amor y comprensión hacia sí, amor que las angustias le permitió liberar, que el fuego consiguió apagar, que el terror a lo no entendido le permitió afrontar. Un acto de amor y perdón hacia todo lo que le causó dolor, hacia el mal que ocasionó en su estado de inconsciencia.

 Se deslizó por entre las claridades que asomaban por las ventanas de su cueva y pudo contemplar por fin la luz que tanto ansiaba descubrir. Se despojó de cargas inútiles que de poco o nada le servían, traspasó el umbral y voló, voló y voló muy alto hacia el infinito, libre de mortajas, desnuda y con el alma limpia. 

Perfeccionó en el Universo su luz uniéndose al resto de millones de luces encendidas. Se preparó para un nuevo amanecer en el que volver a renacer sin marcas ni cicatrices, con el alma purificada al reencuentro de un nuevo día en el que de nueva consciencia se impregnara su esencia.









Imagen de la red






jueves, 12 de julio de 2018

EN MIS SUEÑOS
















Visión mágica de la que no quisiera deshacerme y en ella me recreo y a ella con fuerza me abrazo queriendo evitar que acabe y se desvanezca el sueño. Visión por la que la ilusión y la fantasía viajan y me transporta y me arrastra hacia el sonido de tu voz, hacia el eco de tu llamada.

 ¿Sueño o realidad? Alucinación onírica, seducida por el reclamo de tu voz como canto de sirena que  de madrugada me hechiza y me embriaga. Locura y cordura unidas por el mismo hilo con que se tejen los sueños en el país en el que se desborda la imaginación sin límites ni fronteras.

 Las dudas se incrementan al conjuro que la noche tras de sí deja, tan real ensoñación abre interrogantes a la razón sobre la realidad o la ficción de la imagen recreada . Visión que irradia destellos de matices multicolores y tras la luz diáfana, tu silueta vaporosa sin definición exacta va modulando y perfeccionando su forma.

Te acercas y ante mi ser te detienes, te acercas un instante escudriñando mi fondo y mi silencio, se mantiene un diálogo abierto entre nuestras miradas,  suficiente y perfecto entendimiento.

 No sé quién eres y sin embargo sé que te conozco. No alcanzo a verte con exactitud y a pesar de todo estás en mí, en la memoria inexplicable que sin saber-te con certeza, sé que Eres en mi Ser.

 Eres luz etérea que mi alma acaricia. Te intuyo como algo mío, parte de mi ser que en otra realidad me busca, más allá del plano físico donde no cuenta el tiempo ni el espacio, ahuyentando el vacío que secuestró el alma dividiendo sus partes dejándolas huérfanas vagando por el tiempo, errantes, inmersas en su tristeza.

 Eres luz de felicidad plena en mi ser en ese instante, en ese momento, en cada segundo, en todo el tiempo que transcurre mientras te sueño, en cada latido que mi corazón emite replicando tu latido, en el aliento que de tu respiración percibo, en la cadencia de tu voz al nombrarme, en todo tú, en ti mismo, en tu pura esencia.

 Visión o magia del ensueño en el que vuelves una y otra vez, te introduces en mi soñar dejando tu halo en mi corazón, la impronta de tu ser en mi esencia dejándome la sensación al despertar que pude en mi sueño viajar a otra realidad en la que deseas que te alcance y con la tuya mi alma se reencuentre.









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martes, 10 de julio de 2018

HECHIZO













Inmóvil se quedó ante la mirada atenta de aquellos penetrantes ojos. Inmóvil sin articular palabra, sus labios se abrieron queriendo lanzar una exclamación de admiración y sorpresa, mas el aire solo pudo resbalar a través de su boca abierta. Las palabras no afloraban, se quedaron a medio camino entre la garganta y la boca, enmudeció el sonido, el aire se mecía entre la oquedad de dientes y encías.

 El asombro era tal que quedó sin reacción posible, sus articulaciones no responden, sus brazos quietos quedan, sus piernas como pilares, pétreas, como las Cariátides que el Partenón sostienen. Paralizadas, imposible avanzar ni un solo paso, entumecidas se hallaban, presas del asombro, adormecidas y al mismo tiempo sorprendentemente livianas como suaves plumas de seda.

 La mirada la había hechizado y la mantenía totalmente paralizada por el fulgor y la belleza que sus iris irradiaban. Los ojos más bellos que jamás imaginó que existir pudieran. Grandes, rasgados, profundos grises, tiernos, dulces. Amor le cantaban en silencio, Amor en su ser despertaba.

 Cautiva y prisionera, prendida en sus profundidades como el navegante que pierde el rumbo de su nave y le resta importancia pues el maravilloso azul que contempla sin respiración por la admiración lo deja, lo transporta al infinito y fluye con las sensaciones que esa imagen a sus sentidos despierta.

 No, no le importa ser presa del hechizo de la penetrante y subyugadora mirada porque lo que allí descubre y contempla va más allá de lo soñado. Vibraciones celestiales se apoderan de sus sentidos.

 Libre en el océano bucea, feliz despejando las mareas. Plácida calma al fondear el cielo que encontró tras la mirada de Amor que descubrió en la llamada de su alma idéntica. 










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domingo, 8 de julio de 2018

SANEAMIENTO

















Y en mi mundo interno se disolvieron las tempestades, se relajó el silencio inundando de paz el tiempo que abandonó la prisa en brazos del sosiego y la ansiada calma.

 Se desvanecieron las tormentas de la mente que con pensamientos viciados contaminaba, inducidos por el terror y el desconcierto, dictadores territoriales que imponen su gobierno sin tener en cuenta la voz de la conciencia, la voz del alma cuando habla. 

Diáfana como un rayo de luz blanquecina se introdujo en el mismo centro al exhalar el contenido impuesto de las agonías que inutilizaban y negaban vida al cuerpo.

 Desagravio que el aire condensado a los pulmones inoculaba como caudal de fango y barro que el torrente de impurezas en su curso arrastraba. Flujo de todos los deshechos que atraviesan el conducto que surte de vida el ser salieron de la obstrucción en la que se hallaban sus canales.

 Tantas veces se vuelve esquiva la mirada, inconsciente de la turbulencia con la que el caudal de su río transcurre, del espesor de las impurezas que acumula durante el bagaje.

 Tantas veces se mantiene la mirada ajena y lejana de la realidad que soporta su alma que cuando quiere darse cuenta y sale de su inconsciencia requiere de la urgencia de sanear por completo las vías que le permitan liberar el lodo que impiden la circulación de la energía que las mantuvo bloqueadas.

 Y en mi mundo interno se disolvieron los tormentos y de nuevo  las aguas se tornaron nítidas y calmas.









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sábado, 7 de julio de 2018

NUEVO COSMOS












Calla la noche mientras las lunas se preparan para recorrer de puntillas mi insomnio, calla la noche y sin pensar en el tiempo vaga por el espacio queriendo fundir el hielo interno al arribar el alba. 

Calla la noche y me embriago de silencio y me quemo en el fuego que arde en mi pecho. Calla la noche ahuyentando pensamientos, reacciona la mente confundida buscando en algún punto recóndito lo que queda de recuerdos.

 Se tensa la noche mientras avanza, difundiendo ráfagas confusas que se dispersan entre los  pliegues de las sábanas empapando de melancólicas soledades las horas, formando surcos de sueños imposibles en la madrugada.

 Estrellas que iluminaron una vez mi universo y de súbito se fueron extinguiendo, se apagaron por completo transformando frío por calor, incandescencia del resurgir de nuevos planetas, rutilantes formas que conformaron un nuevo mundo, un nuevo cosmos.

 Calla la noche y el silencio se propaga en la ciudad durmiente, nada escapa a la luna, secretos contados que la convirtieron en cómplice callada. Se cierra el ciclo de tempestades, se abre el portal al infinito difuminado las sombras, borrando la huella de lo que en el tiempo quedó escrito con tinta roja.  








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