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martes, 21 de agosto de 2018

LÁGRIMAS








Lágrimas de cristal dibujadas sobre papel mojado, 

 desmayadas sonrisas devuelve el espejo con la imagen distorsionada. 

Lágrimas teñidas de silencio se ocultan tras el cristal empañado por el vaho del 

tiempo.

 Lágrimas disecadas en el rancio pergamino con olor a tiempo añejo. 

Lágrimas que ya no fluyen de los abatidos lagrimales,

 secas y enmohecidas quedaron sus fuentes,

 manantial de rebosante caudal en antaño

convertido en conducto polvoriento por el que la nada discurre. 

 Hueca sequedad 

que hiere y agrieta la piel con lágrimas de cristal duro y frío como el hielo.

Lágrimas que como espinas en la piel se clavan y en el alma cicatrices dejan.

 Lágrimas ácidas que a la deriva navegan abriendo surcos de fuego con sus

 aguas.  









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lunes, 20 de agosto de 2018

SUEÑO A FUEGO ESCULPIDO














Se perdió tu nombre en cada pliegue de mi piel. 

Se adentró tu aliento en mi ser haciendo zozobrar mi embarcación.

 Se fundió la espuma de tu mar con la agitación  de mis aguas desbocadas. 

Se perfumó el silencio con aromas de amanecido amor, 

se desbordó la pasión sin diques de sujeción que se expresa descontrolada. 

Enfebrecido corazón que al sonido de tu voz enloquecido galopa.

 Se instaló tu mirada en mi interior y sedujo mi alma con su fuego.

 Locura de amor cual pócima hechizada que  mi cuerpo absorbe por tus caricias extasiado.

 Penetra tu respiración en mis sentidos como enardecida lluvia que alimenta mis delirios.

 Deposito el caudal de mi fascinación sobre la noche empapada en sudor, 

exudando pasión, inhalando suspiros, exhalando deseos. 

Se desviste el alma para ti de las prisas y del pudor, 

se aviva el fuego en la hoguera incendiando los desnudos cuerpos.

 Arde el frío del amanecer repentino

 mientras con la brisa se evapora el recuerdo de otro sueño a fuego esculpido.      









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miércoles, 15 de agosto de 2018

CEGUERA











Le cegó la luz, aquella mañana el sol brillaba con más fuerza que de costumbre y sus pobres ojos habituados a la oscuridad no podían soportar aquellos destellos. Se encaminó despacio por la senda que más que ver intuía. No sabía a ciencia cierta hacia dónde se dirigía, dejó que sus pies decidieran el rumbo a seguir, tenía que salir del laberinto en el que se hallaba y debía confiar para ello en su instinto de supervivencia.

 Le cegó la luz por la falta de costumbre. Sus ojos se habían habituado a la oscuridad. Como ave nocturna que huye de la luz del día se movía en las profundas fosas de su mazmorra particular en las que se mantuviera recluida sin memoria alguna del tiempo.

 Los rayos de luz que olvidó existían se mostraban ahora para ella, delante de sí, imponiéndose a su mirada, desafiándola a mirar sin miedo y de frente otra realidad desde una panorámica nueva. 

No se detuvo a pensar en por qué ni cómo ni cuándo quedó recuida en aquella prisión, solo quiso respirar, llenar los pulmones de aire puro y desintoxicarse del aire viciado que durante milenios estuvo respirando. Se asfixiaba dentro de la cueva, ya no soportaba aquel olor a podredumbre que de sus pensamientos manaba, la atmósfera se le hizo densa, irrespirable, nauseabunda. 

Con imperiosa fuerza  arañó la tierra y excavó hasta que sus dedos sangraron, no le importaban las heridas, solo una idea quedaba fijada en su pensamiento: libertad, salir, respirar, vivir, no más vida enterrada, no más muerte en vida.

Abrió los ojos sin vacilar, se dio cuenta que no era el resplandor del sol quien la cegara. Ciega se mantuvo en el interior de su cueva, ciega quedó cuando se ocultó del sol, recuperó la visión cuando por fin se armó de valor y se deshizo de su tumba emergiendo al exterior poniendo punto y final a su pesadilla.









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domingo, 12 de agosto de 2018

COMPAÑERA

















Fuiste, soledad, palabra maldita en mi vida. 

 Causa de temores y sufrimientos indecibles. 

Me negué a dejarte entrar y que perturbaras mi vida,

  evité el encuentro frontal cuanto me fue posible.

 Nunca quise conocerte,

 temía tu olor a silencioso vacío,

 a tu oscura sombra cuando tu presencia intuía.

 Enemiga acérrima te declaré de mi persona,

 luché con denuedo para mantenerte alejada.

 Nunca quise saber qué podías ofrecerme,

 nunca estuve dispuesta escucharte.

 Esquivé tu contacto evitando la negrura de tu mirada. 

No quise mirarte de frente, tu silencio me aterrorizaba. 

Escalofríos recorrían mi cuerpo solo con nombrarte

 o imaginarte siendo mi huésped sin ser invitada.

 Huyendo despavorida me perdía en decisiones,

 dando palos de ciego,

 evitando caer en el silencio de tus garras.

 Me oculté para que no me dieras alcance 

y ser víctima ante lo que consideraba serías, 

fría y pétrea,

 oscura y vacía, 

daga que atravesarme podrías con  tu fría estocada. 

Soledad,

 hoy ya no puedo escapar ni obviar tu presencia.

 Hoy estoy aquí,

 frente  a ti 

y debo reconocer cuan equivocada viví al enjuiciarte, 

al no darte la oportunidad de conocerte siquiera, 

a errar por no rendirme a tu abrazo,

a perder la oportunidad de ser yo misma aceptándote,

 a cerrar la puerta y no permitir que me acompañaras.

Hoy por fin te entendí

 y aquí estoy, dispuesta a caminar a tu lado, 

asida de tu mano, sabiéndote amiga

 compañera de vida lo que reste de camino.












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miércoles, 8 de agosto de 2018

ORIGEN















Escarbando en las raíces de la tierra, perforando con mis manos hasta llegar al núcleo y tocar su centro. Escarbando y removiendo tierra de un espacio en el que varado quedó el recuerdo.

 Esparcido queda el polvo en el aire y se multiplica durante su vuelo en minúsculas partículas que arden provocando en el alma todos los incendios. Como arenas ardientes de un desierto que hacen su misterio indescifrable, se van desentrañando los sarcófagos de tiempos milenarios.

 Cavando en las profundas fauces de lo intangible del pensamiento, allí donde se halla la encrucijada irresoluta, ocultos como olvidados tesoros de infortunios y naufragios que las profundidades marinas engulleron, allí yacen a la espera del momento oportuno de bucear en el abisal y ser rescatados sus restos.

Escarbando bien hondo, sin apenas reparar en posibles daños que ocasionar pudiera el recuerdo rescatado. Se liberan a la superficie, emergiendo de las entrañas, solapándose con el presente salvando las distancias entre unos tiempos muertos y otros que aún vivos permanecen. 

Vivencias que sus raíces otorgan las oportunidades de crecer con fuerza, ramificándose en frondosas ramas y firme mantenerse en sus propias creencias.

 Profundizando en el interior del alma donde se aloja lo vivido y lo soñado, lo real y lo imaginado, lo deseado y lo no obtenido, lo recordado y lo olvidado, lo amado y lo perdido. Profundizando en las raíces del ser hasta llegar al núcleo de la existencia, llegar a conocer el punto de partida intentando dar respuesta al enigma hallando el lugar de origen.    






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sábado, 4 de agosto de 2018

OSCURIDAD














Recuerdos, 

pesadillas,

 angustias

 y terrores se reproducen una y otra vez

 cuando las luces se apagan y se oscurece la noche.

 Pérfida y embaucadora noche,

 capturas en tus garras

 seres que se resisten a caer en la seductora trampa de Morfeo.

 Te cebas en las horas muertas de los insomnes, 

se alargan las sombras en tus brazos mientras los días mueren.

 Perturbadora oportunista,

 te apropias de mentes que no descansan.

 Malévola sonríes

 al saberte dueña del espacio que reinas eclipsando la luz del día.

 Invencible no te creas, 

sucumbirás a tus propias muertes cuando tu oscuridad agonice, 

cuando ciega quedes y en tu propio luto te desvistas,

Cuando inerte y sin vida

 vayas a cavar tu tumba tras los reflejos del sol que tu sombra derribe.










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viernes, 3 de agosto de 2018

VUELO














Se quebraron las alas en pleno vuelo, 

quiso alcanzar los confines del universo

 y se lanzó sin pensar en busca de su sueño.

 Fugaz fue la hazaña,

 sus frágiles alas no soportaron la fuerza del viento,

 en tierra firme aterriza con el alma replegada mas no hundida ni derrotada.

En su despegue no calibró la distancia ni el peso que sobre sí soportaba.

Una pausa en el camino a reponerse de la caída, 

un profundo respiro mientras cose sus alas con hilos de esperanza.








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