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miércoles, 15 de mayo de 2019

¡DESPIERTA!













¡Despierta! le pedía la voz que desde el interior de la cueva la observaba ¡Despierta! con firmeza la apremiaba. Despierta que ya es hora de salir al exterior y contemplar de cerca la luz del sol. Despierta que ya el oscuro tiempo se agotó, el ayer en polvo se convirtió y expiró al despuntar el alba entre estertores de agonía.

Despierta sin miedo y  mira en derredor, solo tú, solo tú posees el poder y el don de decidir si entre tinieblas en vida prefieres morir o salir al exterior y renacer en ti desde tus propias cenizas. Nadie ni nada al otro hay que te impida la salida ¡Rompe tus barreras, salta, corre, vuela, libérate, ve en pos de ti, de tu esencia, respira en ti en tu presencia!

Despierta de tu letargo que ya murieron los fantasmas de la noche de los tiempos, destierra los terrores ficticios, no hay excusas para permanecer dormida, ya no quedan celadores invisibles que intercepten la salida.

Despierta y contempla cómo brilla tu luz. Sé tu llama, sé tu candela encendida, sé contigo la llama que prenda la esperanza iluminando tu vida. Contempla cómo se acrecientan tus anhelos, cómo se libera tu alma de la condena impuesta, cómo se disipan los desvelos a medida que abres los ojos y te miras en  el espejo que el alma te muestra y en tu reflejo te observas desnuda desde la mirada interna y te descubres y te reconoces y rebrotas en ti y en tu renacimiento compruebas que eres Amor en pura esencia y a tu Ser te abrazas y por sobre todas las cosas a ti misma te amas...a ti misma te entregas.








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jueves, 9 de mayo de 2019

INVISIBLE










Invisible para sí misma, invisible para todos y al mismo tiempo para nadie. Deseaba fervientemente desparecer de entre las ruinas y los escombros que se fueron acumulando lentamente formando una espesa niebla que la visión nublaba.

Invisible pedía ser recuperando la imagen que se deshizo tras el espejo. Desintegrada de sí, perdida en el no tiempo se hallaba sin saber en qué lugar, en qué mundo oculto, más allá de lo que la visión percibía, retrocediendo o avanzando en el justo momento en que quedó grabado en algún  punto de algún posible Universo aún no descubierto.

No se lamentaba de lo pasado, se hizo a la aventura, a la búsqueda de respuestas que su mundo no  le daba. Transgredir las reglas del tiempo quisiera y avanzar o retroceder, saber, buscar, encontrar no sabía exactamente qué fue lo que en el camino de vuelta desapareció junto al reflejo de su Ser.

Debió olvidar el recuerdo con el nuevo amanecer, debió dejar estacionada la memoria en muchos ayer o en sus otras similares sin llegar a entender qué se desprendió de su interior que su alma reclama. Solo sentía añoranza de algo muy grande y valioso que en ella había habitado complementándola, que su vida confortó y su ausencia la cubre de inviernos infinitos y la desampara.

Solo siente el gigantesco vacío que por dentro provoca, que daña, que asfixia, que hiere, que en estado de tristeza perpetua mantiene al alma sin poder ser consciente del origen de su nostalgia.

Ser incompleto, mutilado, dividido, en destierro prolongado cruzando las fronteras del tiempo y el espacio. Invisible desea ser para sí y viajar a través de los sueños, alcanzar la paz en aquel lugar donde su parte esencial quedó a la espera de ser encontrada por su alma compañera.











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lunes, 15 de abril de 2019

ABRIR COMPUERTAS












¿Qué podía hacer con todo aquello? ¿Qué podía hacer con tal cúmulo de sentimientos y emociones agolpados en su pecho? Negar no podía lo que su alma clamaba.

Desnuda quería mostrarse ante sí misma, las vestiduras que la cubrían eran pesadas losas que la respiración comprimían.

Reprimidos en su corazón en canal le abrían la herida. Dolor producía mantener la compresión, dolor que el alma padecía mientras su cuerpo sangraba en señal de agonía.

¿Qué mejor opción que abrir las compuertas? Salir al mundo exterior a gritar su locura su fuero interno le pedía ¿Cómo puede un dique contener aguas de semejante bravura? Aguas en estado salvaje que pugnan por liberar su ira.

Rompe toda barrera el torrente en un arranque de rebeldía, deshacer los nudos que en su alma generaron tantas emociones reprimidas. Con vehemencia el soporte derriban, el caudal es incontrolable ¡¡No queda más remedio que dar rienda suelta y derribar las compuertas para que las aguas no se estanquen y en libertad las emociones queden, que el hedor no corrompa el alma y el cuerpo se libere de los estigmas!!   






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miércoles, 27 de febrero de 2019

EL SALTO














Se preparó para dar el salto que la precipitara al abismo. Sentía en su Soy más profundo que ya había esperado el suficiente tiempo como para lanzarse y descubrir lo que la esperaba allá, en el fondo, donde parecía eternizarse el vacío...o quizá no había tal vacío y solo era un producto de su imaginación a través de la cual se veía precipitándose por un enorme hueco sin fondo en el que la caída no tenía fin. Poco importaba, ya no cabía hacerse más preguntas, más cábalas sobre posibles, estaba lista para saltar sobrevolando por encima de sus fantasmas, las pesadillas que la persiguieran en miles de tiempos.

El salto ya dejó de ser un acto de desesperación, el agotamiento de tanta batalla interna no le permitía desesperarse, solo quería volar, ser libre, lanzarse al vacío si es que lo había. Quería comprobarlo por sí misma, no por lo que su manipuladora mente quisiera mostrarle en su empeño de hacerle ver una realidad que no era de su pertenencia sino que era una propiedad mental con la que la mantenía en el más profundo de los caos.

No quería dejar por más tiempo el control de su vida en manos de sus pensamientos, de la voz que no dejaba de molestarla con su cháchara, no la soportaba más, fuera como fuera, la decisión estaba tomada y no le permitiría que limitara sus acciones y movimientos. 

Se abrió paso de entre todas las imposiciones mentales, de entre todos los miedos a los que la sometía con incansable letanía sobre lo que debía y no debía, sobre lo que podía y no podía. 

Cortó con pulso firme de un solo tajo el cerco que la aprisionaba y con gran entereza y decisión saltó por encima de todos los pensamientos que limitaban su vida y descendió y descendió por la pendiente. 

Con mirada asombrada contempló mientras descendía que el vacío no era real, había cruzado la línea que le impedía avanzar y con alegría inmensa pudo verse auténtica. Al otro lado la esperaba paciente su olvidado Soy. Abajo se encontró a sí misma, libre y renovada y se abrazó con fuerza reconociendo en su reflejo su olvidada esencia. 






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