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jueves, 7 de noviembre de 2019

ME VESTÍ DE MÍ











Me vestí de mí con todo lo que soy, me desnudé de ayer y hoy soy conmigo más auténtica, más yo, más en mí. Me desvestí de la endurecida piel y me deshice del disfraz que mi cuerpo acorazaba impidiendo mostrar la luz que mi interior albergaba.

Me permití sentir la plenitud de ser tal y como soy. Me vestí sin artificios, sin trajes de apariencia  ni auto engaños para mí y sin prendas de agrado para satisfacer al mundo. En mi desnudez me abracé y me sonreí y me conquisté y me seduje sin pudor ante lo que descubrí aceptando imperfecciones, admitiendo defectos y errores que forman parte de mi atuendo humano sin entrar en descalificaciones ni  juicios errados.

Esculpí con mente renovada la revelación del alma. Cincelando con amor mi escultura besé las formas de mi autenticidad y acaricié cada detalle desde una perspectiva más clara, percibiendo sin reproches mi perfecta imperfección como ser humano, con intención de ser mi mejor versión conforme a mi creencia y mi propia religión, con mi filosofía y mi posición ante la vida, sin esconder las emociones que brotan y se avivan ante el amor y los aconteceres de la vida.

Contemplo la mutación y transformación en cada capa de piel que va mudando y perdiendo su rastro en el camino a medida que se pronuncia mi desnudez y deja al descubierto su luz. Soy, sin más artificios, el Ser que habita dentro de un cuerpo al que se le han ido cayendo las falsas cubiertas que con el tiempo lo fueron deformando.









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lunes, 7 de octubre de 2019

DESDE EL SILENCIO











Desde el silencio se impone mi voz al tumulto de voces que  no quieren abandonar el reino del que fue mi voz destronada. Desde el silencio se impone con fuerza el grito engendrado desde la impotencia de querer deshacer los grilletes que aprisionan el alma.

En la cruenta batalla tu voz se debilita, pierde fuerza y agoniza emitiendo un último estertor en que se quiebra la palabra. El eco que clama libertad se acrecienta, mi voz se hace grito en su defensa, no más órdenes voy a atender que de tu voz provengan, no más limitaciones para mantenerme a tu merced bajo el yugo de tu control, paralizada por el impuesto terror de tus demandas, no más castigos ni sentencias a cadena perpetua por tus jueces ordenadas.

Desde mis profundidades me rebelo ante la dictadura a la que me sometes y no malgasto más energía y tiempo en escucharte, de tu eco me libero y dejo de ser la sierva atemorizada.

Desde el silencio mi voz se recupera y tomo el control y las riendas y de nuevo me proclamo única reina y gobernanta de la morada que ostento. Te destierro de mi jurisdicción con el convencimiento de que no caeré en la manipulación de tus falsos argumentos para mantenerme a tu merced perpetuamente inmovilizada.  






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viernes, 4 de octubre de 2019

TIEMPO FUERA DE TIEMPO











Generoso viene el tiempo envuelto en su fragilidad descomponiendo con rapidez micro-segundos, avanzando de forma imperceptible a su ritmo, transformándose en minutos que en efímeras horas se convierten en su inconmensurable paso por las vidas. Se evapora el tiempo en un suspiro, una inhalación y la vida, como el aire, fluye y en la siguiente exhalación libre vuela y escapa de la jaula que la contiene.

La rutina, que en apariencia moldea el día a día se convierte en novedad cuando el tiempo generoso se torna y acude a la cita dispuesto a regalar momentos en los que deja que la imaginación se sumerja y vuele  hacia paraísos en los que las saetas del reloj se detienen y el dios Cronos no interviene. Es entonces que, como por arte de magia, queda interrumpido el sonido del tic-tac, los sentidos desoyen el tono de la maquinaria y se concentran, se obsequian el honor de crear la historia que en ese día más conviene a su necesidad.

Generoso se muestra el tiempo más allá de la frontera de la realidad, todo acontece sin prisas cuando el tiempo no cuenta, todo sucede de la más bella forma posible cuando el tiempo generoso con la vida se muestra y permite que en él de modo obsesivo no se piense.

El tiempo se recrea, es paciente, permite treguas para idear ilusiones que mantengan al tiempo fuera de tiempo, en otra dimensión, en otro plano en el que no impone su orden y deja en libertad a quien seguirle no quiera.

Se torna sumiso y en su generosidad condona la espera a quien impaciente se muestra por sucumbir a la aceleración de su propio movimiento, más allá de la velocidad del mismo tiempo, sin control posible sobre el motor de la antigua maquinaria que viaja en una nave sin timón ni capitán con destino a vivir sin prisas. 







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sábado, 21 de septiembre de 2019

SE ROMPIÓ EL HECHIZO












Se rompió el hechizo al estallar la madrugada en mil pedazos, se rompió el espejo en que se contemplaba y se desbordó el caudal de emociones que dentro guardaba. Comprimidos los recuerdos que anclados quedaran en el viejo cofre del tiempo se liberaron quedando al descubierto. Densa capa de polvo y moho los recubrían, la amnesia cayó desplomada al verse atrapada por el cerco que las garras de la memoria en torno a ella estrechara.

Desoyó su propia voz y se fue sumergiendo en la lentitud de las horas, con pasmosa ironía las hojas del libro del tiempo quedaron en blanco. Nuevos momentos surgieron, nuevos párrafos sobre los que seguir avanzando.

Se rompió el hechizo en que quedara aprisionada, maléfica desmemoria apropiándose de las joyas que con tesón guardaba sin ser consciente de que en su guarida amontonaba montañas de falsas reproducciones. Tomó consciencia del poco valor que en su vida tenían. Desmitificó los razonamientos analíticos, proyectó su mundo con nueva visión dando explicación al doloroso vacío que en su vida existía, vacío de no-ser, de no-yo, vacío del alma sobre el que construyó una muralla en la que se mantuvo en el tiempo parapetada.

Se inyectó el antídoto que la liberó y se rompió el hechizo que encadenada la mantenía, se rompió el espejo que su imagen distorsionaba y se permitió regalarse la ocasión de renacer de entre los escombros narcotizantes tras los que se escondiera, permitiéndose reinventarse y editarse en su auténtico Soy, su Ser en esencia, siendo la mejor versión proyectada.








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