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martes, 11 de junio de 2019

HÁBLAME...














Por cada "no puedo" que  introduces en mi pensamiento,

 por cada "no eres capaz" con el que a tu voluntad me sometes,

 por cada oportunidad que abortas

 de verme liberada de tus garras

 me limitas y me atrapas y la impotencia crece. 

Quieres que llegue a convencerme

 de lo nulas que son mis capacidades,

 quieres hacerme esclava y dependiente de mi mente.

Lucho y lucho y en la lucha aprendo

 que no sois más que pensamientos incapacitantes

 de los que me he propuesto deshacerme.

 Otros nuevos voy construyendo

 que me hablan de mis Soy más reales

 y mis capacidades más ciertas. 

 No me hables más de lo que no puedo,

no vuelvas a decirme que no soy capaz,

 que no tengo el valor suficiente.

Háblame de mis logros, 

háblame de mis esfuerzos diarios.

 Háblame del valor a enfrentarme cada día a mis demonios

 y salir airosa del infierno.

 Háblame de cada tramo que de mi montaña escalo, 

háblame de la victoria que supone vencer el vértigo

 y ascender el siguiente tramo. 

¡Ahora no, ahora ya no te lo consiento! 

No me martirices con tu voz, 

soy, no olvides, mi dueña. 

Cada vez tu voz más alejada queda, 

vas perdiendo poder mientras la mía se recupera

 y más potente se torna

 y cobra más fuerza

 y grita 

y te niega

 y te hace retroceder

 y vas perdiendo la contienda.

 No me hables más de miedos y peligros inexistentes, 

temores que urdes sin permiso

 con los que inhabilitas mi movimiento.

 No hay enemigos visibles

 que supongan peligro ni amenazas reales. 

No existe peligro mayor que el de escuchar tu voz,

 ni enemigo peor

 que romper el equilibrio del cuerpo y el alma pueda

 que el flujo de pensamientos limitantes que introduce la mente

 constantemente.











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jueves, 6 de junio de 2019

RECONSTRUCCIÓN












Sintió que necesitaba hacer una parada, el cansancio anunciaba que se acercaba a su destino y requería posar su cuerpo y su alma en el lugar que su intuición le dictaba. Inició su odisea en un día de no sabía el mes, de una año cualquiera, lunes, martes, miércoles...poco importaba en qué día de la semana. 

Su tiempo, al que tanto tuviera en cuenta en otros tiempos y del que tanto se sintiera esclava se fue convirtiendo sin darse cuenta en algo atemporal a lo que ya no atendía ni reconocía, restándole importancia. Había perdido la conciencia y la noción de la palabra, obsoleto quedó su significado durante la travesía.

En el trayecto quedaron todos los segundos congelados. En cualquier punto del laberinto se desprendió de su vida el calendario. No importaba cuánto tardara en reconstruir los derruidos muros que de la vivienda quedaran, ahora mantenía una tregua con la impaciencia intentando apaciguarla cultivando su contraria, la paciencia y la calma.

Ni futuros ni pasados, solo era tiempo del momento, del ahora, el mismo instante en que todo era cierto. Cierta era su ilusión por despertar como cierto su cansancio, cierta era la gratitud por contar en el amanecer, abrazándose a la vida, con el preciado regalo del nuevo día.

Pudo llegar, y no fue casual, a su punto de partida, idas y venidas comienzos y finales, nuevas etapas nuevos avatares, cambios importantes, experiencias adquiridas para seguir avanzando. De nuevo se hallaba en el punto de partida con distinta visión, con renovada luz de esperanza, dándose la oportunidad de restaurar la resquebrajada morada.









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lunes, 27 de mayo de 2019

EN UN MUNDO DE SILENCIOS













En un mundo de silencios mi tiempo discurre, por momentos los amo, por momentos los detesto. Silencio que se incrusta en la carne como prolongación de una articulación y por mucho que intente no quiere desvincularse, se adhiere a la piel y penetra en los poros hasta alcanzar el punto de silencio más álgido en la oscura serenidad que envuelve la noche.

En  un mundo de silencios en el que intento encontrarme. Necesidad de mí, de hallar en ese lugar aquella que un día fui, que perdida navega entre la realidad que impone el silencio.

 No daña la noche, no daña el recuerdo,  no daña el silencio, daña no saber, no hallar respuestas y busco y escarbo y busco y hurgo con intensidad hacia mis adentros cavando con ahínco en mi mundo de silencios. Impaciente espera el sosiego hacer acto de presencia entre preguntas e incertidumbres que requieren ser atendidas, solicitando respuestas que urge sean contestadas.

En un mundo de silencios duerme mi alma que se aquieta por momentos cuando la madrugada cede y la oscuridad se va perdiendo lentamente en pos de un horizonte próximo en que el silencio desvele lo que el corazón tan celosamente en su cofre guarda. Pálpitos acompasados de melodías de esperanza con los que despertar en un amanecer en que las respuestas por sí solas hablen sin necesidad de interrogantes.

En un mundo de silencios donde el corazón anhela cobijarse y encontrar el ritmo que perdió en un punto crucial para latir al compás del propio latir llevando su eco a la profundidad donde se aloja el Ser, donde habita la autenticidad que se identifica con el alma.  





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miércoles, 15 de mayo de 2019

¡DESPIERTA!













¡Despierta! le pedía la voz que desde el interior de la cueva la observaba ¡Despierta! con firmeza la apremiaba. Despierta que ya es hora de salir al exterior y contemplar de cerca la luz del sol. Despierta que ya el oscuro tiempo se agotó, el ayer en polvo se convirtió y expiró al despuntar el alba entre estertores de agonía.

Despierta sin miedo y  mira en derredor, solo tú, solo tú posees el poder y el don de decidir si entre tinieblas en vida prefieres morir o salir al exterior y renacer en ti desde tus propias cenizas. Nadie ni nada al otro hay que te impida la salida ¡Rompe tus barreras, salta, corre, vuela, libérate, ve en pos de ti, de tu esencia, respira en ti en tu presencia!

Despierta de tu letargo que ya murieron los fantasmas de la noche de los tiempos, destierra los terrores ficticios, no hay excusas para permanecer dormida, ya no quedan celadores invisibles que intercepten la salida.

Despierta y contempla cómo brilla tu luz. Sé tu llama, sé tu candela encendida, sé contigo la llama que prenda la esperanza iluminando tu vida. Contempla cómo se acrecientan tus anhelos, cómo se libera tu alma de la condena impuesta, cómo se disipan los desvelos a medida que abres los ojos y te miras en  el espejo que el alma te muestra y en tu reflejo te observas desnuda desde la mirada interna y te descubres y te reconoces y rebrotas en ti y en tu renacimiento compruebas que eres Amor en pura esencia y a tu Ser te abrazas y por sobre todas las cosas a ti misma te amas...a ti misma te entregas.








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jueves, 9 de mayo de 2019

INVISIBLE










Invisible para sí misma, invisible para todos y al mismo tiempo para nadie. Deseaba fervientemente desparecer de entre las ruinas y los escombros que se fueron acumulando lentamente formando una espesa niebla que la visión nublaba.

Invisible pedía ser recuperando la imagen que se deshizo tras el espejo. Desintegrada de sí, perdida en el no tiempo se hallaba sin saber en qué lugar, en qué mundo oculto, más allá de lo que la visión percibía, retrocediendo o avanzando en el justo momento en que quedó grabado en algún  punto de algún posible Universo aún no descubierto.

No se lamentaba de lo pasado, se hizo a la aventura, a la búsqueda de respuestas que su mundo no  le daba. Transgredir las reglas del tiempo quisiera y avanzar o retroceder, saber, buscar, encontrar no sabía exactamente qué fue lo que en el camino de vuelta desapareció junto al reflejo de su Ser.

Debió olvidar el recuerdo con el nuevo amanecer, debió dejar estacionada la memoria en muchos ayer o en sus otras similares sin llegar a entender qué se desprendió de su interior que su alma reclama. Solo sentía añoranza de algo muy grande y valioso que en ella había habitado complementándola, que su vida confortó y su ausencia la cubre de inviernos infinitos y la desampara.

Solo siente el gigantesco vacío que por dentro provoca, que daña, que asfixia, que hiere, que en estado de tristeza perpetua mantiene al alma sin poder ser consciente del origen de su nostalgia.

Ser incompleto, mutilado, dividido, en destierro prolongado cruzando las fronteras del tiempo y el espacio. Invisible desea ser para sí y viajar a través de los sueños, alcanzar la paz en aquel lugar donde su parte esencial quedó a la espera de ser encontrada por su alma compañera.











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lunes, 15 de abril de 2019

ABRIR COMPUERTAS












¿Qué podía hacer con todo aquello? ¿Qué podía hacer con tal cúmulo de sentimientos y emociones agolpados en su pecho? Negar no podía lo que su alma clamaba.

Desnuda quería mostrarse ante sí misma, las vestiduras que la cubrían eran pesadas losas que la respiración comprimían.

Reprimidos en su corazón en canal le abrían la herida. Dolor producía mantener la compresión, dolor que el alma padecía mientras su cuerpo sangraba en señal de agonía.

¿Qué mejor opción que abrir las compuertas? Salir al mundo exterior a gritar su locura su fuero interno le pedía ¿Cómo puede un dique contener aguas de semejante bravura? Aguas en estado salvaje que pugnan por liberar su ira.

Rompe toda barrera el torrente en un arranque de rebeldía, deshacer los nudos que en su alma generaron tantas emociones reprimidas. Con vehemencia el soporte derriban, el caudal es incontrolable ¡¡No queda más remedio que dar rienda suelta y derribar las compuertas para que las aguas no se estanquen y en libertad las emociones queden, que el hedor no corrompa el alma y el cuerpo se libere de los estigmas!!   






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miércoles, 27 de febrero de 2019

EL SALTO














Se preparó para dar el salto que la precipitara al abismo. Sentía en su Soy más profundo que ya había esperado el suficiente tiempo como para lanzarse y descubrir lo que la esperaba allá, en el fondo, donde parecía eternizarse el vacío...o quizá no había tal vacío y solo era un producto de su imaginación a través de la cual se veía precipitándose por un enorme hueco sin fondo en el que la caída no tenía fin. Poco importaba, ya no cabía hacerse más preguntas, más cábalas sobre posibles, estaba lista para saltar sobrevolando por encima de sus fantasmas, las pesadillas que la persiguieran en miles de tiempos.

El salto ya dejó de ser un acto de desesperación, el agotamiento de tanta batalla interna no le permitía desesperarse, solo quería volar, ser libre, lanzarse al vacío si es que lo había. Quería comprobarlo por sí misma, no por lo que su manipuladora mente quisiera mostrarle en su empeño de hacerle ver una realidad que no era de su pertenencia sino que era una propiedad mental con la que la mantenía en el más profundo de los caos.

No quería dejar por más tiempo el control de su vida en manos de sus pensamientos, de la voz que no dejaba de molestarla con su cháchara, no la soportaba más, fuera como fuera, la decisión estaba tomada y no le permitiría que limitara sus acciones y movimientos. 

Se abrió paso de entre todas las imposiciones mentales, de entre todos los miedos a los que la sometía con incansable letanía sobre lo que debía y no debía, sobre lo que podía y no podía. 

Cortó con pulso firme de un solo tajo el cerco que la aprisionaba y con gran entereza y decisión saltó por encima de todos los pensamientos que limitaban su vida y descendió y descendió por la pendiente. 

Con mirada asombrada contempló mientras descendía que el vacío no era real, había cruzado la línea que le impedía avanzar y con alegría inmensa pudo verse auténtica. Al otro lado la esperaba paciente su olvidado Soy. Abajo se encontró a sí misma, libre y renovada y se abrazó con fuerza reconociendo en su reflejo su olvidada esencia. 






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miércoles, 13 de febrero de 2019

ESCAPE











Engulló la noche su sombra, se jactó victoriosa de tener el poder de aniquilar y hacer desaparecer lo visible en las inmortales horas, engulló los sonidos y dejó sin respiración el tic-tac del decadente reloj que olvidado y cubierto en polvo  quedó encima de una mesita melancólica portadora de un tiempo obsoleto.

Vio desaparecer ante sí el último rescoldo de un ayer sin construir, etiquetó el insomnio como parte perpetua de su anochecida primavera y se reclinó ante un espejo que ocultaba su imagen para no ser descubierta por las incertidumbres que habitaban su pensamiento.

Se acicaló con esmero y preparó su alma para salir del oscuro lugar en el que el desgaste vital la sometiera. Escapó del lúgubre lugar, al final del túnel se hizo la luz y se abrazó a ella con fuerza, luz de amor que su alma envolviera, eternidad con la que se unió en un viaje del que no cogió billete de vuelta.







miércoles, 9 de enero de 2019

EN LA ORILLA DEL MAR













Me senté en la orilla del mar ¡se estaba tan a gusto allí! escuchando el vaivén de las olas, observando el punto en el que el mar y el cielo se unifican y en el que tan difícil resulta distinguir a quién de los dos corresponde el azul. La grata sensación de placer y bienestar que me produce el contacto de esa inmensidad marina siempre fue único. Despierta en mí un sinfín de emociones mágicas y placenteras, tal es el efecto que en mi interior se produce que nunca pude imaginar mi vida lejos de su contacto. 

El mar, quizá, como dice Serrat en su Mediterráneo, quizá porque mi niñez la pasé jugando en su arena, quizá porque crecí bajo el efecto de su aroma, disfrutando del sabor a sal de sus aguas, será porque aprendí a amar el mar con tan solo contemplarlo, con tan solo adivinarlo cuando lejos me encontraba. Será porque me acogió en su manto de espuma blanca y me acunó y protegió cuando más lo necesitaba. Será porque supo escucharme y se convirtió en amante confidente, en amigo fiel de juegos infantiles brindándome amor bajo un marco de mutuo respeto...Me acostumbré a su cercanía, a saberme una parte en él y sentir que el mar era una parte en mí.

Me senté aquel domingo gris a dialogar en silencio con sus tranquilas aguas y al reconocerme no titubeó en abrazarme. Le hablé de mi nostalgia al tener que partir lejos de allí, a otro lugar en el que ya en sus aguas no me podría sumergir. Le hablé desde el corazón y su aliento en forma de brisa cálida en mi cuerpo quedó impreso. Su huella en mi ser quedó anclada por siempre, en cada pliegue de mi piel llevo tatuado el sabor a sal como regalo eterno. Escucho constantemente su murmullo de aliento que grabado en mi interior permanece y conmigo viaja, en mi pensamiento, allá donde vaya, allá donde me encuentre.

 Si por alguna circunstancia la vida me pusiera en la difícil tesitura de tener que elegir entre vivir en el interior, rodeada del verdor que ofrece la naturaleza o vivir cerca del mar, sería un gran dilema  para mí poder decidir. Nací rodeada de vegetación, de montañas y ríos en un paraje de ensueño. Amo intensamente la tierra que me vio nacer y amo al mismo tiempo el mar que me vio crecer. Dividido se halla mi corazón que mantiene vivo el recuerdo de su nacimiento mas no puede dejar de pensar en ver cumplido su más ferviente deseo: morir cerca del mar abrazada a su blanca espuma, sumergida en aromas de sal y brisa marina, acunada por el mar en calma escuchando el dulce canto que las sirenas me dedican.   








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