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viernes, 29 de junio de 2018

FLUJO MENTAL
















En el flujo mental de pensamientos se disparan los resortes que mueven las emociones. Pensamientos imparables que forman un bucle y se repiten y circulan y se convierten en una espiral en continuo movimiento en el que, sin ser consciente del caos en el que me veo envuelta, el estado de ánimo por la pendiente declina, el organismo se altera y todo el cuerpo sufre la embestida. 

Pensamientos que intento por todos medios controlar y mantener lejos, enfocados en tensar la cuerda y desequilibrar las fuerzas, se apropian de la voluntad si se lo permito con su incesante martilleo.

 Pensamientos que son tormentos y en neutralizarlos pongo mi empeño en cada momento. Encauzar el torrente de su discurso antes de que las aguas se desborden y rompan diques y arrasen y se lleven arrastrando lo que quede de cordura. 

Devastadores resultan cuando traspasan el muro si no se detienen y desvían, si no se controlan y se opta por dejar la mente en blanco en el momento en que aparecen, modificar planteamientos, respirar con nuevo aire y dejar salir la tempestad siendo parte observadora y no agente participante.  







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jueves, 28 de junio de 2018

COMO EL ROBLE Y EL JUNCO

















Con la fuerza y la energía con que nace el roble

crecen mis raíces y se expanden en la tierra nutriéndose de su fortaleza.

 Con la flexibilidad que caracteriza al junco,

 mi estructura se doblega y firme se mantiene al mismo tiempo. 

No se quiebra ni se rompe por fuerte que los vientos soplen,

 por devastadoras que las tempestades sean.

 Se mece y se balancea al ritmo y el compás del huracán que mi isla azota.

  Alma, cuerpo y mente ante el temporal sin amedrentarse ceden,

 se flexionan y se enderezan

 y de nuevo, intactas en su firmeza regresan a su posición erecta,

 sin derribar su armadura,

sin destruir sus raíces,

sin aniquilar su contenido

sin perder su compostura.

 Fuerza y flexibilidad adheridas a la piel curtida, 

fuerza y flexibilidad adquirida con los temporales sufridos,

 con las duras experiencias en el recorrido de la vida.











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martes, 12 de junio de 2018

INGRÁVIDA











Cuando llegue a ese punto en el que el cuerpo no sienta, 

volaré al infinito con mis alas de nieve, 

crearé un espacio en el que flote mi cuerpo

 y me bañaré en la luz que propaga el Universo. 

Cuando llegue a ese punto en que mi cuerpo trascienda

 me elevaré orbitando las galaxias,

 recorreré planetas y lunas bellas,

  descubriré con fascinación infantil todos los misterios que aún por desvelar quedan.

 Saludaré al sol muy de cerca

 y tocaré con mis manos su calor fundiéndome en él sin quemarme en su fuego,

 besaré a la luna y daré gracias por ser guía y vigía en mis noches de tormentos.

 Ingrávida danzaré al compás del sonido que orquesta el Universo.

 Con vista de pájaro contemplaré las maravillas que envuelven mi espacio, 

polvo galáctico que libre vuela y se fusiona compartiendo el Todo perfecto.







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martes, 5 de junio de 2018

ROMPER CON EL AYER














Llegó el momento de romper con el ayer y abandonar el sombrío lugar en el que habita mi alma. Llegó la hora de soltar el lastre que ocupa un lugar incierto en el equipaje. Demoledora carga que rompe el equilibrio acumulando destemplanzas. Llegó el momento de limpiar el alma de todo pesar y aligerar el cuerpo de tan pesada carga.

 Llegó el momento de dejar atrás la historia que retorna una y otra vez  y se repite con el mismo sonido, como el eco de una inquietante letanía que lejos de apaciguar la mente la solivianta y el cuerpo se resiente y tortura el alma.

Es hora de partir y volar con la imaginación hacia la aventura de alcanzar nuevos horizontes. No quiero la despedida demorar, cuanto más tiempo transcurra sin resolver la ecuación, más elucubraciones la mente genera y se alarga en el tiempo la inestable desolación que desata la sinrazón, convirtiendo el camino en un constante especular sobre todos los posibles, sin arribar a ningún puerto al final, rodeando el camino sin llegar a ninguna parte.

 No negaré mi abatimiento pero haré frente a mi duelo y en el cofre de cosas inservibles depositaré el dolor  y la desazón y quedará encerrado en el desván de las emociones que al alma perforan. Sellaré la puerta con silicona especial compuesta de olvido y permanente amnesia y aseguraré su hermetismo con candado plomado para que más nunca pueda abrirse y el pasado quede por siempre enterrado.

 Así, me vestiré de ilusión para la ocasión con las mejores galas de luz y de color verde esperanza. No quiero escatimar mimos a mi corazón que, aunque malherido sangra, con el tiempo recuperará su vigor y de sus heridas renacerá irradiando amor, vibrando de nuevo con el nuevo sol bajo el amparo de la ilusión y de la esperanza.








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