Ir al contenido principal

MAR EN CALMA














Te contemplo,

 ahí,

   sentada en tu arena, en la calidez de tu playa.

   Melodía mágica me regalas

con las notas del vaivén que mecen tus aguas.

 Agudizas mis sentidos,

sensible a tu escucha me mantengo

mientras el sonido de tu canto se filtra en mis oídos

y va recorriendo mi cuerpo.

Con suavidad de seda se desliza,

erizando mi piel y acariciándome el alma.

 Envuelves mi ser con tu ritmo,

me dejo subyugar por la placidez de tu calma.

Me da vida perderme en ti

 y sentir sobre mi piel tu brisa cálida.

  Mi alma se serena al respirar la energía que emanas,

con tu canción me seduces al depositar en la orilla tu espuma.

Te contemplo

 y me maravilla el milagro que en mis adentros se produce.

 Conjugación perfecta de energía solar y marina,

 atraviesas mis poros y circulas por mis venas,

 canales de fuerza torrencial por las que mi sangre se renueva.

 Vibro con tu contacto al posar mis pies en tu reino.

 A medida que en ti me adentro siento cómo se relaja mi cuerpo,

 cómo me incrustas tu esencia, cómo de ti me impregno.

Contacto único, liberas mi mente de oscuros pensamiento,

alejas de mis sueños las peores pesadillas,

sanas mi corazón y curas mis heridas,

 purificas mi alma y das paz a mi vida

Eres la sal de mi vida en cada encuentro,

 para mí estás siempre dispuesto, mar tranquilo, mar serena.

Jubiloso en tus brazos me recibes y dichosa me columpio en tu cresta.

Me meces y me arrullas, velas despierto mi sueño,

te embraveces y me avisas cuando algo te enfurece.

Mar tranquilo,

 mar en calma,

mar perpetuo

 mar dual en género,

 en mi corazón llevo por siempre tu nombre tatuado a fuego.








Imagen de la red










Comentarios

  1. Creciendo como poeta marina, un gusto leerte.
    Reme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Gracias por tus palabras Reme. Besos y abrazos todos querida amiga.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL RUGIDO DEL DRAGÓN

  Volvió a escuchar el rugido del dragón desde la tenebrosa cueva que lo custodiaba. Camuflado tras el sopor de un narcótico sueño esperaba impaciente el oportuno momento para salir de su guarida y atemorizar a la dueña y señora del castillo aprovechando su debilidad en las horas en que más vulnerable se hallaba. Llamaradas despedían sus fauces desde las entrañas del submundo en el que la oscuridad reinaba. Bestia abominable, sin piedad el terror sembraba en el corazón y el alma. Olvidó cerrar las compuertas donde lo mantenía en silencio en muchos tiempos, olvidó que la bestia con vida permanecía y podía despertar de su letargo en cualquier momento. No quiso concederle tregua y que el rugido más fuerza tomara y ahogó su grito en medio de las tinieblas, extintores de gritos y palabras graves lanzó contra el monstruo que la acosaba, mas, el monstruo no se amilanaba y no retrocedía. Volvió a escuchar el rugido del dragón y destempló su sueño en todas las madrugadas, se negaba a escuch...

ESTARÉ AQUÍ MISMO

    Recuerdo perfectamente el momento en que te vi, tu cara de asombro igualando mi asombro, tus enormes ojos mirándome con extrema curiosidad, una mutua correspondencia en aquel inesperado encuentro. Nunca te olvidé, bueno, más bien, siempre supe que estabas en algún lugar no muy lejos y que nuestros caminos se cruzarían. A pesar de soñar con que ese encuentro se produjera, mi asombro fue tan grande como el tuyo. Ambos nos sobresaltamos de ver nuestras extrañas apariencias, pero en nuestras miradas francas había un reconocimiento que nos acercaba. Tus ojazos me subyugaron por completo, sentí en mi interior una profunda ternura, un deseo incontrolable de abrazarte a pesar de desconocer tu procedencia.  Conectamos enseguida sin necesidad de articular palabras y tuve la necesidad de protegerte de cualquier persona ajena a lo que estaba sucediendo, sentí que debía alejarte de miradas curiosas que quisieran causarte mal por no entender que eres un Ser hermano perdido...

PENSAMIENTOS

En la fragilidad de las horas el pensamiento divaga y se recrea con las sucesivas imágenes que se perfilan en un desfile interminable de pasados y presentes.  No consigue coordinar tan sutiles fotogramas, unos van, otras vienen, se entremezclan y forman amalgamas en una proyección cinematográfica de acontecimientos y experiencias de otras edades, de otras épocas, de muchos momentos, de todas las vidas.  No se detienen, ni se identifican, solo pasan como diapositivas grabadas en el recuerdo que la mente conserva. Hacia atrás, hacia adelante, todo un mundo de fraccionadas secuencias en un solo instante, contenidas y almacenadas en la memoria que concede la consciencia.  No pesan los ayeres, del hoy y del ahora forman parte, todo lo acontecido en el pasado su historia ha modelado. A pesar de las duras situaciones y los momentos vividos nada requiere cambios, todo está en orden. En la balanza de alegrías y sinsabores lo bueno es de gran importancia y...