Ir al contenido principal

EL ECO DEL SILENCIO













Suspendida tu voz queda en el aire,

el silencio me atormenta, infatigable mensajero se hace de tu eco.

¡No quiero, me niego a escuchar!

Quiero diluirme como un soplo de aire sin pensamientos,

perderme en el interior de mi coraza y enterrar tu voz en las entrañas del infierno.

 La oscuridad se cierne sobre mis abatidos párpados,

y mis pupilas se cubren de intensa ceguera.

¡No quiero ver, me niego!

 Y mis ojos se cierran ante la evidencia palpable.

Ensordece tu sonido mis hastiados oídos que desoyen mi orden de alejarte

verdades manifiestas en un parto continuo de contrariedades.

 No, me niego a que sea tu voz prioritaria,

contundente se impone la mía rompiendo el eco que obliga el silencio,

no más lastres en mi vida que pesan sobre mi alma como enormes losas de piedra.

Pero continua martilleando mis oídos con tu voz el silencio, 

sigue persistiendo en su sonido con su eco.

 Y ya no aguanto más esta locura, me desespero

 y en mí misma me repliego sumida de nuevo en mi pensamiento,

 en ti y en tu recuerdo. 

Castigo de mi alma herida...infierno y eterno tormento.







Imagen de la red

Comentarios

  1. Querida Marina, es tan profunda y bella tu sensibilidad expresada, traspasas el dolor de ese silencio.
    Besos y abrazos para ti.

    Viviana

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Mi querida amiga gracias por tus palabras, sensibilidad la tuya con que lees mis letras. Besos y abrazos también para ti querida Viviana.

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

EL RUGIDO DEL DRAGÓN

  Volvió a escuchar el rugido del dragón desde la tenebrosa cueva que lo custodiaba. Camuflado tras el sopor de un narcótico sueño esperaba impaciente el oportuno momento para salir de su guarida y atemorizar a la dueña y señora del castillo aprovechando su debilidad en las horas en que más vulnerable se hallaba. Llamaradas despedían sus fauces desde las entrañas del submundo en el que la oscuridad reinaba. Bestia abominable, sin piedad el terror sembraba en el corazón y el alma. Olvidó cerrar las compuertas donde lo mantenía en silencio en muchos tiempos, olvidó que la bestia con vida permanecía y podía despertar de su letargo en cualquier momento. No quiso concederle tregua y que el rugido más fuerza tomara y ahogó su grito en medio de las tinieblas, extintores de gritos y palabras graves lanzó contra el monstruo que la acosaba, mas, el monstruo no se amilanaba y no retrocedía. Volvió a escuchar el rugido del dragón y destempló su sueño en todas las madrugadas, se negaba a escuch...

ESTARÉ AQUÍ MISMO

    Recuerdo perfectamente el momento en que te vi, tu cara de asombro igualando mi asombro, tus enormes ojos mirándome con extrema curiosidad, una mutua correspondencia en aquel inesperado encuentro. Nunca te olvidé, bueno, más bien, siempre supe que estabas en algún lugar no muy lejos y que nuestros caminos se cruzarían. A pesar de soñar con que ese encuentro se produjera, mi asombro fue tan grande como el tuyo. Ambos nos sobresaltamos de ver nuestras extrañas apariencias, pero en nuestras miradas francas había un reconocimiento que nos acercaba. Tus ojazos me subyugaron por completo, sentí en mi interior una profunda ternura, un deseo incontrolable de abrazarte a pesar de desconocer tu procedencia.  Conectamos enseguida sin necesidad de articular palabras y tuve la necesidad de protegerte de cualquier persona ajena a lo que estaba sucediendo, sentí que debía alejarte de miradas curiosas que quisieran causarte mal por no entender que eres un Ser hermano perdido...

PENSAMIENTOS

En la fragilidad de las horas el pensamiento divaga y se recrea con las sucesivas imágenes que se perfilan en un desfile interminable de pasados y presentes.  No consigue coordinar tan sutiles fotogramas, unos van, otras vienen, se entremezclan y forman amalgamas en una proyección cinematográfica de acontecimientos y experiencias de otras edades, de otras épocas, de muchos momentos, de todas las vidas.  No se detienen, ni se identifican, solo pasan como diapositivas grabadas en el recuerdo que la mente conserva. Hacia atrás, hacia adelante, todo un mundo de fraccionadas secuencias en un solo instante, contenidas y almacenadas en la memoria que concede la consciencia.  No pesan los ayeres, del hoy y del ahora forman parte, todo lo acontecido en el pasado su historia ha modelado. A pesar de las duras situaciones y los momentos vividos nada requiere cambios, todo está en orden. En la balanza de alegrías y sinsabores lo bueno es de gran importancia y...