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sábado, 26 de agosto de 2017

EN EL CAMINO










Emprender el camino sin coger atajos, 

seguir la ruta que la intuición marca asumiendo aciertos y desatinos.

   Corto resulta en ocasiones y largo otras veces discurre, 

pausas y reflexiones detienen al caminante 

ante nuevas direcciones que sus pasos guíen. 

  No importa la duración ni el tiempo,

 el destino final siempre espera en el otro lado al viajero.

 Escoger el camino más llano

 intentando evitar tortuosas rutas es el mayor deseo,

mas no transcurre en línea recta el recorrido,

 cambiante y sinuoso es el trayecto.

 En serpenteantes vías se convierte el sendero

 por el que deja sus huellas el peregrino. 

Vertiginoso viraje en cada opción que se elija,

 se paraliza el miedo o es el miedo quien al movimiento paraliza. 

 Como si de una montaña rusa se tratara,

 en alerta se mantiene el alma intentando esquivar los golpes.

  Trepidante es la rampa de bajada

 por la que por momentos la vida se desliza.

Saltar a velocidad del rayo con los riesgos que supone

 o contener la respiración hasta la asfixia,

  continuar sin freno en el descenso amortiguando en el vacío la caída.

Viraje repentino a contracorriente buscando en el sendero un sombra de cobijo

 sin otro ánimo más que el de repostar y seguir avanzando

 hacia el otro lado donde, sin prisa, paciente espera el destino.









Imagen de la red




  

4 comentarios:

  1. Pausadamente caminamos sin perder el resuello en los obstáculos, disfrutando del momento en compañía de aquello o aquellos que en nuestra senda se cruzan, haciendo hermoso tan largo viaje. Vuelan besos a tu encuentro y mi caricia a tu alma. Abrazosssssssssss!!

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    1. En el camino encontramos de todo, bueno y malo, pero merece la pena continuar haciendo el viaje y compartir con las personas maravillosas que en él vamos encontrando tan buenos y gratos momentos. Que tengas un bonito domingo corazón. Besos todos para ti mi querida amiga!!!

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  2. Muy bueno. El constante andar de uno. Lo aburrido seria si fuera un camino recto. Es mejor zigzagueante, en curvas, cruzar otros caminos, si son buenos compartir un rato para despues continuar el propio. Detenerse solo a descansar o contemplar y disfrutar el paisaje. Pero nunca abandonar. Si una roca no cede, un rio es demasiado profundo y caudaloso, una vertiente es muy pronunciada no importa. Daremos una vuelta y seguiremos por otra parte. Pero jamas frenaremos la marcha
    Un abrazo

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    1. Así es Gustavo, avanzar a pesar de las dificultades que se presenten en el camino y disfrutar siempre del viaje. Un fuerte abrazo!!!

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