Nos dijeron que debíamos ser lo mejor del repertorio en la gran obra de la vida, nos enseñaron a ser las mejores madres, las hijas perfectas, las hermanas amables, las fieles esposas, amantes sumisas de sonrisa abierta.
Nos enseñaron a darnos a los demás, a quedarnos sin aliento por satisfacer las necesidades familiares a jornada completa. Aprendimos a ser para los demás olvidando ser para nosotras mismas, aprendimos a ser la versión solicitada en cada circunstancia adquiriendo múltiples identidades olvidando en ellas la auténtica.
Abandonamos, en muchos casos, nuestros deseos en pos de los deseos ajenos, comprendimos con el tiempo cuánto nos habíamos volcado en los demás relegando a otro plano darnos el amor que a nosotras mismas nos debemos. Muchos sueños se perdieron en la noche y la desazón se incrustó en el alma creando un vacío insostenible al contemplar la realidad en la que vivimos sumidas.
Ante la abrumadora realidad nos toca aprender a tomar conciencia y a vernos como prioridad, aprender a amarnos en primera persona, volcarnos en nuestras necesidades y construir nuevos sueños a partir de un nuevo aprendizaje en el que el amor propio sea el que impere en nuestro auténtico SOY.
Imagen de la red
Somos el producto de una educación donde la mujer pasaba sin ser vista, oída o valorada. Y lo peor es que nos lo hicieron creer que es así... pero no, mi querida Marina, somos nuestro propio amor y aprendizaje. Y tú lo has dicho precioso.
ResponderEliminarMil besitos con mucho cariño y muy feliz noche, preciosa ♥
Así es mi querida Auro, bien lo sabes. Sobre todo en la mujeres de mi generación fue así, aunque hoy en día todavía se da. Valorarnos y amarnos en primera persona es algo que debemos aprender desde que se nace.
EliminarGracias infinitas preciosa.
Abrazo inmenso que acaricie tu alma.
En el camino de la vida hubieron y hay flores y espinas. Pasa que siempre el complacer al otro pintaba de un color bonito, como el de las flores, y nos sentíamos satisfechas (al menos a mí me ha pasado). Que el otro se sienta bien y a gusto, no importaba si relegábamos a segundo plano nuestros deseos.
ResponderEliminarHoy día estoy y soy yo, y después el otro. Lo puedo decir y afirmar que eso no me pone mal como antes sí, me hubiera sentido pésima. Quizás es por la situación en la que vivo, gracias al Creador y al Universo, y a mi trabajo permanente casi sin descanso algunos días, tengo lo suficiente como para no depender de nadie.
Creo que me entenderás querida Marina lo que quiero decir.
Muy bien está tu escrito, me hizo remontar al pasado desde mi adolescencia y juventud.
Un gran abrazo.
Lo entiendo perfectamente querida Elsa. Precisamente esa era la educación que recibíamos en mi época infantil. Llegar a entender lo que somos y valorarnos desde el amor hacia nosotras mismas es algo que descubrimos con los años, mirando al pasado, no para quedarnos ahí, sino para avanzar en dirección darnos todo lo que merecemos y necesitamos amándonos por sobre todas las cosas.
EliminarGracias por mostrar esa parte de tu vida.
Un abrazo enorme con todo mi cariño.
Cuantos sueños se pierden en la noche Marina, que preciosidad. Un abrazo. Precioso blog.
ResponderEliminarLa verdad es que sí, Njuria, son muchos los sueños que se pierden en la noche...
EliminarGracias por tu visita, preciosa.
Abrazos con todo mi cariño.
Marina, cuanta verdad has expresado en estas pocas palabras, y gracias que aun estamos aquí para enmendar en parte todos esos desaires que nos hicimos nosotras mismas, hoy entendimos que somos valiosas y que el amor empieza con nosotras mismas, que también somos prioridad.
ResponderEliminarMe ha encantado leer tus adentros y saber que hemos dejado atrás muchas cosas, y que aun hay mucho amor para brindarnos y mimarnos..
Abrazos almicos para tu bello y sensible Ser.
¡Hola Harolina, qué alegría tan grande verte por aquí mi querida amiga!
EliminarPues así mismo es, tal y como lo dices, por suerte podemos enmendar una parte de esos desaires como bien dices y brindarnos todo el amor que nos debemos.
Espero que estés bien y te imagino felizmente dedicada a disfrutar de tu nuevo estado como abuelita.
Te dejo un abrazo inmenso con todo mi cariño. Feliz fin de semana querida.
Más vale tarde que nunca, así pues, aquí estoy a mis horas nocturnas, querida Marina.
ResponderEliminarCreo que has hablado en tus letras no solo por las madres, sino también por toda mujer, aquellas, que se "olvidaron de vivir" para vivir la vida de los demás, que, aunque seres queridos puedan ser, creo que no compensa el desgaste ni físico ni mental o espiritual. Suerte que para muchas, llega el día del despertar de esto y comienzan a vivir para ellas, amándose ante todo para poder después darse al resto.
Gracias, corazón, siempre iluminando el camino, me ha encantado la forma y el ritmo con que has llevado esta prosa tan bien redactada.
Un abrazo enorme a tu bello Ser.
Disculpa la tardanza en contestar, Mila, como te dije, no me llegan las notificaciones de los comentarios de este blog.
EliminarEn efecto, es un texto dirigido a las mujeres en general en todas las etapas de la vida. Me hubiera extendido más, pero lo deje ahí...
Me alegra saber que te ha gustado y agradezco infinitamente tus comentarios, siempre que llegas es buen momento y te recibo encantada con todo mi cariño.
Abrazo inmenso al bello Ser que te habita. Que tengas un muy bonito día, corazón.