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sábado, 22 de octubre de 2016

ATRÁS...














Atrás quedó aquel paisaje

 que con la mirada devoró el tiempo. 

Atrás, quedaron los labios

 que dibujaron sonrisas y regalaron besos.

Atrás quedó la humedad

 del tibio amanecer en el frío lecho.

Atrás se esfumó el tiempo

 de lamentos vanos y agonías eternas.

Atrás se olvidaron imágenes

 que forjaron recuerdos.

Atrás quedaron las noches

 de oscuros desvelos e insomnios sin tregua. 

Atrás, consumido por el tiempo,

 se apagó el incendio que nunca existió.

Atrás quedaron sin dueño los múltiples sueños.

Atrás quedó la palabra oculta en el silencio.

Atrás quedaron los vacíos de espacios abiertos.

Atrás se fundió el hielo del mortífero sable.

Atrás se apagaron los llantos de muchos infiernos.

Atrás, perdida en el tiempo,

 se quedó el alma

que anduvo vagando buscando su dueño. 




Imagen de la red






2 comentarios:

  1. Querida Marina, trato de sentir lo que sentías mientras escribías y me queda una nostalgia por todo aquello que fue y ya no está, melancolía por lo no vivido. Me vi reflejada en tus letras, por, tanto amiga, nos toca sonreír y disfrutar, de, lo maravilloso de la vida. Que las tristezas se conviertan sólo en letras y jamás en rocío que empañe la mirada.
    Precioso...

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    Respuestas
    1. Que así sea Viviana, sonriamos a la vida porque por malos que sean algunos tiempos, merece la pena vivirla y disfrutarla y darle gracias por estar aquí y conocer personas tan maravillosas como tú amiga. Besos todos preciosa!!!

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